Dale una nueva a tus antiguos radiadores y déjalos como nuevos, para la terminación de los radiadores, se pueden utilizar diversas técnicas, si bien son las del barnizado o la del esmaltado las más utilizadas.
Si se quiere obtener un look más antiguo o vintage se les puede aplicar algún tipo de barniz incoloro, o con algún tono de tinte para conseguir un look más auténtico y “viejuno”.
También se pueden dar un tratamiento de esmalte para conseguir un look más moderno.
Bien realicemos una técnica u otra hay que tener en cuenta que a la hora de adquirir los productos necesarios, que tienen que ser de gran dureza o específicos para este tipo de trabajos ya que cuando el radiador entre en funcionamiento, estos se pondrán a alta temperatura y nos puede dañar el esmalte.

Primero hay que dar una base de imprimación sobre la superficie del radiador, la cual conviene que este previamente bien lijada, y levantados todos los restos de anteriores esmaltes.
Véase el post de como preparar y levantar la pintura de los radiadores.

Una vez aplicada esta mano de imprimación se puede proceder al esmaltado de los mismos. A la hora de elegir el esmalte a aplicar conviene saber que hay 3 tipos habituales de acabado que son el brillo, el satinado o el mate y que variará en función del brillo o no que queramos dar a los radiadores, independientemente del color a aplicar.

En cualquier tienda de pintura podemos encontrar una carta de colores, podemos adquirir el esmalte en formato de color Ral, esta carta, es un estándar de colores utilizado para pinturas y esmaltes y es de uso universal, así si dentro de un tiempo necesitamos volver a pintar o repasar teniendo el número Ral el color siempre será el mismo. Existen otras nomenclaturas para colores, además de la Ral, y muchas marcas de pinturas tienen incluso la suya propia.

Una vez elegido el color viene la aplicación del mismo, lo ideal es el pintado a pistola porque es como mejor queda el acabado, pero sino también se puede aplicar con rodillo, preferiblemente de espuma,no de pelo, para que no nos deje restos. Otra opción, es la de llevarlos a un taller para su pintado al horno, pero es más problemática, debido a que como los hornos trabajan a altas temperaturas, sino se desmontan las juntas, lo cual en muchos casos es poco viable, estas podrían estropearse.

Los radiadores de hierro fundido, son los ideales para este tipo de trabajos, una vez esmaltados ya pueden volver a ser colocados en su sitio, se puede aprovechar esto para el cambio de llaves y detentores de los mismos, en este caso hemos colocado unas nuevas llaves de orkli.
